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MASAJES ARMONIZANTES

 

Para la Medicina Oriental el cuerpo humano es un todo. Un desequilibrio provoca una enfermedad que afecta al resto de los órganos. Por naturaleza, cuando hay una dolencia todo el organismo colabora para lograr el estado de salud y fortaleza.

Contracturas, pinzamientos, gastritis, infartos, urticarias, hernias, insomnios, cansancios en demasía, falta de atención, problemas para respirar, etc. son llamadas de atención y de pedidos urgentes de nuestro cuerpo para generar un cambio de actitud y forma de vida.

Por eso, un masaje relajante y reconstituyente se realiza en todo el cuerpo. No por partes, ya que cuerpo y mente forman  un todo que está sufriendo.

 Es sabido que un buen masaje produce un bienestar general .

Lo que no se dan a conocer son los efectos positivos que producen a niveles terapéuticos.

Ese bienestar general es reflejo del mejoramiento que provoca el contacto , el calor humano deslizando las manos, codos, antebrazos, nudillos,  sobre el receptor, con barridos, fricciones, presiones, golpeteos, estiramientos adecuados , acompañados con una respiración profunda, que armonizan y desbloquean los desequilibrios físico-emocionales que afectan.

activan:

la circulación sanguínea : de pies a cabeza, incluyendo los órganos internos, irrigan y oxigenan  las células cerebrales y las regenera,  evitando mareos, dolores de cabeza y problemas visuales

la circulación linfática, facilitando la eliminación de toxinas acumuladas en articulaciones, venas, arterias, músculos, órganos y glándulas

 el funcionamiento de los intestinos, glándulas de secreción y otras

alivian y mejoran

contracturas, cervicales, tortícolis, lumbares,

 pinzamientos del nervio ciático, hernias de disco y otras como la de hiato, favorecidas por el efecto de la respiración relajante,

musculares, desgarros, calambres,

 dolores articulares, artrosis, .

problemas digestivos, nerviosos, respiratorios, posturales, insomnios, etc.

Luego de una buena cesión de masajes, es aconsejable continuar en reposo para aprovechar los efectos relajantes y renovadores recibidos.

Como una higiene diaria , balanceando la alimentación , creando buenos hábitos, estos masajes deberían recibirse una vez cada 15 días en forma preventiva, y con mayor frecuencia en caso de enfermedad.

Es importante que el masajista esté capacitado para realizar el masaje ya  que si no lo efectúa responsablemente PUEDE lastimar empeorando una lesión.

Emilia Medina

Terapeuta Natural